Un
poco de Historia
Juan
Manuel de Rosas
Estudiante: Arroyo Vargas, Silvana Karen
Asignatura: Integración areal
Profesor/a: Báez Silvia
Curso: 2° año de Historia
Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires
Dirección de Educación Superior
Instituto Superior de Formación Docente
N º 39
La
confederación Argentina predominio rosista
(1829-1852)
Indice
Portada………………………………………………….I
Presentación…………………………………………….II
Tema……………………………………………………III
Índice…………………………………………………...IV
Hipótesis de trabajo…………………………………….V
Capítulo I. La Republica
Argentina…………………….VI
Capítulo II. Don Juan
Manuel de Rosas………………..IX
II.I. Comunicado de Juan Lavalle sobre el fusilamiento de Manuel Dorrego
II.II. Carta
de José de San Martín a Rosas
Capítulo III.
La
confederación……………………….....................…..XIII
Conclusión……………………………………………….XIX
Anexo I, Mapas: Confederación
y Liga federal…………...XX
Anexo II, Portada del
diario del bicentenario……………..XXI
Anexo III, ………………………………………………..XXIII
Bibliografía……………………………………………….XIV
Hipótesis del trabajo
Finalizado
gran parte de los procesos de independencia respecto de la colonia española
hacia 1820, Latinoamérica se tendrá que enfrentar a un desafío inédito: La
construcción y organización de los estados nacientes. Es pues, en el marco de
este proceso que la región presentará aspectos diferentes a los vistos en el
periodo colonial, aspectos que van de la mano por ejemplo, con la inserción en
la economía mundial de estos países y la forma de organización del estado,
situación que llevará a un desorden general de la región, una inestabilidad que
solo se superara hacia mediados del S.XIX. El primer obstáculo a sortear, lo
debemos situar en la “era de los caudillos”, era, en la cual les presentare a
su principal protagonista, don Juan Manuel de Rosas.
Durante
el Gobierno de Rosas, tirano que gobernó Argentina, en las Provincias Unidas
del Río de la Plata, se evitó la sanción de una constitución, para mantener la
hegemonía porteña, y realizó una persecución sobre todos aquellos que
estuvieron en oposición a sus políticas.
Dictadura de Juan Manuel de Rosas:
El periodo de 1829-1852 es el periodo de la historia de la república Argentina donde se destaca la figura del restaurador, en sus dos periodos fue dirigente de este país, (1829-1832) y (1835-1852). El primer Gobierno de Rosas fue el emergente de una severa crisis de legitimidad que había afectado a las instituciones políticas de la Provincia de Buenos Aires, una de las características más importantes que surgen del análisis de su gestión es la de un régimen constituido gradualmente, que si bien hacia proyectos a largo plazo, estaba más comprometido con la coyuntura inmediata. Hacia 1829, momento en que asume en su primer gobierno, la situación reinante era de gran incertidumbre tanto política como social. Rosas tendía a identificar dos únicos partidos: los "federales", sus partidarios, y los "salvajes unitarios'; sus enemigos. Muchos historiadores creyeron ver en esta dicotomía la explicación de todo el período posterior a la Revolución.
El periodo de 1829-1852 es el periodo de la historia de la república Argentina donde se destaca la figura del restaurador, en sus dos periodos fue dirigente de este país, (1829-1832) y (1835-1852). El primer Gobierno de Rosas fue el emergente de una severa crisis de legitimidad que había afectado a las instituciones políticas de la Provincia de Buenos Aires, una de las características más importantes que surgen del análisis de su gestión es la de un régimen constituido gradualmente, que si bien hacia proyectos a largo plazo, estaba más comprometido con la coyuntura inmediata. Hacia 1829, momento en que asume en su primer gobierno, la situación reinante era de gran incertidumbre tanto política como social. Rosas tendía a identificar dos únicos partidos: los "federales", sus partidarios, y los "salvajes unitarios'; sus enemigos. Muchos historiadores creyeron ver en esta dicotomía la explicación de todo el período posterior a la Revolución.
Con
todo lo expresado anteriormente, veré como fundamentare esta hipótesis junto con el trabajo de investigación que a
continuación socializaré.
Capitulo n° I
La República Argentina
Actualmente, es un Estado soberano,
organizado como república representativa y federal, situado en el extremo
sureste y sur de América del Sur. Su territorio está dividido en 23 provincias
y una ciudad autónoma, Buenos Aires, capital de la nación y sede del gobierno
federal; su extensión, 2 780 400 km², es
el país hispanohablante más extenso del planeta, el segundo Estado más grande
de América Latina, cuarto en el continente americano y octavo en el mundo,
considerando solamente la superficie continental sujeta a su soberanía efectiva.
Argentina,
en años de la confederación.
Con la firma del Pacto Federal (ver
mapa anexo N°I), entre las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y
Corrientes el 4 de enero de 1831 —al que adhirieron en los dos años siguientes
las otras 9 provincias entonces existentes— es considerado como el punto de
arranque del período de transición, reconocían la reciproca independencia,
libertad, representación y derechos de las provincias; establecían la forma de
cómo se cuidaría y los mandos militares, así como la extradición de criminales
y los derechos de importación y exportación. Acordaron también la necesidad de
la incorporación de otras provincias a la alianza, con la condición de que
aceptaran el sistema federal.
Comenzaba a consolidarse una forma de
federalismo que reconocía tres (3) polos de poder: Juan Manuel de Rosas en
Buenos Aires, Estanislao López en el Litoral y Facundo Quiroga en el Interior.
Este desenlace afianzó aun más a las soberanías provinciales como ámbito de
institucionalización del poder, sin que esto implicara en modo alguno su
aislamiento, pues la Confederación fue progresivamente hegemonizada por Buenos
Aires y por la facción federal rosista.
Las13
provincias de la época estaban
conformadas por:
·
Jujuy
·
Salta
·
Tucumana
·
Catamarca
·
La Rioja
·
San Juan
·
San Luis
·
Mendoza
·
Santiago del Estero
·
Córdoba
Y
las ya antes nombradas: Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes y Buenos Aires (ver
mapa anexo N°I)
Como consecuencia el recrudecimiento de las
luchas políticas y militares entre las facciones conocidas desde entonces como unitarios
y federales de las que salieron triunfantes estos últimos a comienzos de la
década de 1830, se afianzó aun más a las
soberanías provinciales como ámbito de institucionalización del poder, sin que
esto implicara en modo alguno su aislamiento. Por un lado, porque las elites
locales siguieron manteniendo fuertes vínculos entre sí. Por el otro, porque la
mayor parte de las provincias tenían serias dificultades políticas y económicas
para poder sostener una autonomía plena. Esta tensión entre el mantenimiento
del status soberano y la necesidad de crear una instancia mayor que las
contuviera se expresó en la organización de una Confederación. Este nuevo orden
tuvo como base el Pacto Federal firmado por los gobiernos litorales, al que
durante los años siguientes se fueron adhiriendo las otras provincias, ya sea
por convicción, interés o imposición, pues la Confederación fue progresivamente
hegemonizada por Buenos Aires y por la facción federal rosista.
En el campo, surge el nuevo poder que
gobernara argentina por los próximos 30 años,
es más, se podría decir que hasta la actualidad. A comienzos de la
década del 20 va a surgir una nueva institución social y económica, “La
Estancia Bonaerense” donde convivía un patrón generalmente culto, hábil para
los negocios, con gauchos y letrados que veían al mundo exterior a través de
las opiniones y visiones políticas de su patrón. En aquella Argentina, que era
en ese momento, el apéndice económico de Gran Bretaña, productora de materia
prima, los estancieros se iban convirtiendo en un poder cada vez más y más
fuertes, y el estado cada vez, más y más débil; convirtiéndose las estancieras,
en el estado.
El partido federal porteño se dividió en apostólicos,
fieles a Rosas y cismáticos, continuadores de Dorrego. En octubre del 33 se
inicia la revolución de los restauradores (apostólicos). Balcarce federal, fue
“renunciado” por la legislatura, lo reemplazó Viamonte; este no soporto la
presión de los grupos manejados por Encarnación Ezcurra renunciando poco
después. Durante esta época, la estructura
social estaba basada en la tierra, la estancia es la que daba status y poder, y
los terratenientes en su gran mayoría eran porteños. El gobernador de Buenos Aires mantuvo un altísimo nivel
de popularidad, y un fuerte control social, con la Sociedad Restauradora fundada por Encarnación Ezcurra, esposa de
Don Juan Manuel. Se encomendó que a todos los que se conozca como el enemigo
del restaurador, se lo mate a palos y a apuñaladas. Los miembros de la sociedad
popular restaurada, no socializaban en la clandestinidad, de hecho, era tan
honorable pertenecer a ella, que en el diario oficialista “La Gaceta Mercantil”
se publicaba periódicamente la nómina de apellidos Vip, de estos miembros:
·
Casares
·
Saenz Valiente,
entre otros.
La misma despreciaba a los “Salvajes Unitarios”, incluso pidiendo la muerte
de los mismos.
Capitulo II
Don Juan Manuel de Rosas
La figura de Juan Manuel de Rosas domino la
política argentina por más de 20 años, fue llamado el “Calígula del Rio del
Plata”, su nombre está asociado al
partido federal y ninguno de los otros dirigentes igualo su prestigio.
Rosas llego al gobierno de manera
inesperada: su intervención a favor del gobierno de Martin Rodríguez lo vio
como un defensor de la autoridad y el orden. Don Juan Manuel fue un personaje muy polémico, las opiniones a lo
largo de la historia son diversas, por un lado sus seguidores lo tienen como el
apóstol defensor de la soberanía, y sus contrarios como un tirano, salvaje y
asesino. Él siempre decía que “antes de
la revolución de 1810 la subordinación estaba bien puesta sobraban los
recursos, había unión y después se fue todo al diablo”. Rosas se encuentra
con la política en 1820 cuando, con sus colorados del monte imponen el orden en
una Buenos Aires en bandos opuestos. En 1827, Rivadavia lo había nombrado
comandante general de la campaña y ya era muy popular entre los gauchos, no
solo era un gaucho, sino que era el estanciero más importante de la provincia
de Buenos Aires.
La protección de la línea de frontera
así como la administración de sus estancias lo mostraban como un hombre hábil y
capaz. Lo esencial de estos cambios es la politización de los rurales; donde
antes solo se veían reducidas masas votantes pasivamente dispuestas a apoyar
las listas de representantes concordadas entre los hacendados y lo Señores del
Partido del Orden, la dimensión política de la campaña está definida ahora por
la movilización popular de 1829, la única que hasta entonces ha conmovido al
Buenos Aires rural y ha dado el golpe de gracia a la revolución militar de
1828. La ejecución de Dorrego (Navarro, Buenos Aires,
13 de diciembre de 1828), ha movilizado y a la
vez dejado sin jefe a la clientela política del viejo partido popular urbano.
El triunfo federal ha sido resultado de esa ola de fondos, que ha politizado y
radicalizado a la provincia en su conjunto, ha unificado políticamente ciudad y
campaña y ha dado a esos dos sectores militantes un jefe único, surgido de la
campaña, que es el nuevo gobernador. A poco de asumir Rosas la gobernación el
14 de diciembre de 1829 fueron exhumados los restos de Dorrego, el cadáver
estaba decapitado y golpeado, estas acciones fueron sin un juicio previo en
manos de Salvador Del Carril.
Comunicado de Juan Lavalle
sobre el
fusilamiento de Manuel Dorrego
Señor Ministro:
Participo al gobierno delegado que el coronel don
Manuel Dorrego acaba de
ser fusilado por mi orden al frente de los regimientos
que componen esta
división.
La historia, señor ministro, juzgará imparcialmente si
el coronel Dorrego ha
debido o no morir; y si al sacrificarlo a la
tranquilidad de un pueblo enlutado
por él, puedo haber estado poseído de otro sentimiento
que el del bien
público.
Quisiera persuadirse el pueblo de Buenos Aires, que la
muerte del coronel
Dorrego es el sacrificio mayor que pueda hacer en su
obsequio.
Saludo
al señor ministro con toda atención. Juan Lavalle (Felipe Pigna, 2004, Los mitos de la historia
argentina II)
El
camino de Rosas al poder 1829-1832.
Fue elegido por la junta de
representantes que, por casi una mayoría, le otorgó facultades extraordinarias.
Su gobierno se caracterizó por el orden administrativo, el severo control de
los gastos, la exaltación del partido gobernante y la liquidación de la
oposición. Rosas entra implacable en la política local, el golpe de Lavalle
inauguro una nueva etapa de barbarie, su corta dictadura militar tuvo casos de
todos los abusos y delitos oficiales,(fue gobernador interino por seis días, el tiempo que le
tomó organizar una elección de dudosa legitimidad, en que fue electo como nueva autoridad Juan de Dios Correas, su suegro) que luego el régimen de Rosas iba a retomarlos y
llevarlos a cabo sistemáticamente; violaciones, destierros, fusilamientos y
repartición de los dineros públicos entre los amigos de la causa.
En 1835 Rosas fue nuevamente elegido
gobernador de la provincia de Buenos Aires, esta vez con la suma del poder
público y el manejo de las relaciones exteriores de todas las provincias. El
segundo gobierno del jefe del federalismo porteño estuvo cruzado por viejos y
nuevos conflictos. La oposición fue combatida mediante el uso del terror que se
apoyaba en una concepción política por la cual los opositores debían ser
eliminados. El uso del terror se extendió a las propias bases federales cuya
disciplina era considerado necesaria para asegurar el orden y la prosperidad.
Durante su extenso predominio en la
política porteña y nacional se enfrentó con numerosos alzamientos internos que
se entrecruzaban, a la vez, con conflictos de dimensión regional como con la
Banda Oriental, o de carácter internacional como el bloque francés y el anglo-francés.
Carta de José de San Martín a Juan Manuel de Rosas,
felicitándolo por la batalla de la Vuelta de Obligado
Boulogne-sur- Mer, 2 de noviembre de 1848.
Excmo. Sr. Capitán general D, Juan Manuel de
Rosas.
Mi respetable general y amigo:
“A pesar de la distancia que me separa de
nuestra patria, usted me hará la justicia de creer que sus triunfos son un gran
consuelo a mi achacosa vejez.
Así
es que he tenido una verdadera satisfacción al saber el levantamiento del
injusto bloqueo con que nos hostilizaban las dos primeras naciones de Europa;
esta satisfacción es tanto más completa cuanto el honor del país, no ha tenido
nada que sufrir, y por el contrario presenta a todos los nuevos Estados
Americanos, un modelo que seguir y más cuando éste está apoyado en la justicia.
No vaya usted a creer por lo que dejo expuesto, el que jamás he dudado que
nuestra patria tuviese que avergonzarse de ninguna concesión humillante
presidiendo usted a sus destinos; por el contrario, más bien he creído no
tirase usted demasiado la cuerda de las negociaciones seguidas cuando se
trataba del honor nacional. Esta opinión demostrará a usted, mi apreciable
general, que al escribirle, lo hago con la franqueza de mi carácter y la que
merece el que yo he formado del de usted. Por tales acontecimientos reciba
usted y nuestra patria mis más sinceras enhorabuenas…”, “…Esta es la última carta que será escrita de mi
mano; atacado después de tres años de cataratas, en el día apenas puedo ver lo
que escribo, y lo hago con indecible trabajo; me resta la esperanza de
recuperar mi vista en el próximo verano en que pienso hacerme hacer la
operación á los ojos. Si los resultados no corresponden a mis esperanzas, aun
me resta el cuerpo de reserva, la resignación y los cuidados y esmeros de mi
familia.
Que
goce usted la mejor salud, que el acierto presida en todo lo que emprenda, son
los votos de este su apasionado amigo y compatriota.
José de San Martín. (Jordán B. Genta, 1950,
Correspondencia entre San Martín y Rosas: 1838-1850)
Capitulo III
La Confederación 1829-1852
Siguiendo con la investigación,
retrocedemos a partir de la trágica muerte de Manuel Dorrego antes narrada.
Lavalle, el general unitario más
importante del país, es escoltado hasta
Buenos Aires para reunirse con Rosas, y así firmar un acuerdo “El Pacto De
Cañuelas” 1829, acuerdo armisticio entre la ciudad y la campaña, entre ambos
eligen un gobernador el cual será Viamonte, este estuvo en su cargo solo 7 días,
el séptimo día la legislatura nombra al gobernador definitivo de Buenos Aires a
Don Juan Manuel de Rosas, además de gobernar será el restaurador de las leyes.
Organizo las finanzas, bajo los gastos, subió los impuestos, (economía Liberal).
Otros temas de los que se ocupo son de restablecer las relaciones con el
Vaticano, que estaban rota desde 1810, y así de apoco se fue transformando en
el hombre más poderoso de la confederación, sobre todo después de la captura de
“El manco Paz”.
Rosas gobernará hasta 1832, lo
reeligen pero rechaza la gobernación, porque él quería la suma del poder
público (los superpoderes), Igual deja a Balcarce, amigo suyo, como gobernador.
Juan Manuel nunca dejo de desligarse del poder político y militar, por eso en
los años que siguieron, 1833-1834, Rosas
emprendió La Campaña al Desierto, financiada por los estancieros
bonaerenses, estos estaban preocupados por la amenaza indígena frente a sus
propiedades. Don Juan Manuel convino la conciliación con la represión, pactó con
los Pampas, se enfrento con los Ranqueles y la confederación liderada y
comandada por Juan Calfucurá.
Según
el informe que Rosas presento al gobernador de Bs. As., el saldo de la
operación militar fue de:
·
3200
indios muertos
·
1200
indios prisioneros
·
1000
cautivos blancos rescatados
·
13.920
Km2 anexados
Al regreso de la Campaña, le
ofrecieron cuatro veces la gobernación, la cual rechazó, asumiendo así el mando
de la gobernación su amigo, Manuel Maza.
Facundo Quiroga: asesinado en
Barranca Yaco, Córdoba el año 1835 fue
gobernador de la Rioja, Caudillo y Federal:
Quiroga sobresale en la
historia por su fuerte convicción de que
el porvenir de las provincias, depende ante todo de su fuerte unión.
Siempre trato de convencer al general de organizar constitucionalmente al
país, pero Juan Manuel se oponía claramente. Los hermanos Reinafé, hombres
fuertes de López, interceptaron a Quiroga en Córdoba, y lo asesinaron, esto
llevo a muchas conjeturas del verdadero autor intelectual de la masacre, y es
algo que nunca vamos a saber ya que este grupo de hombres rudos nunca delataron
a quien los había contratado para tal hecho. De todas maneras todas las flechas
apuntaban a Estanislao López o al mismísimo Juan Manuel de Rosas.
La muerte del caudillo, determino
la renuncia del gobernador Maza; y como consecuencia de estos hechos, Don Juan
Manuel de Rosas el 7 de marzo de 1835 asume su segundo gobierno en Bs. As.,
pero en esta ocasión depositando en él
la suma de todos los poderes públicos, es decir el ejercicio de los tres
poderes del Estado, algo que hace mucho quería, y lo había obtenido.
Lo más increíble es el
discurso de su asunción:
“Dorrego,
Quiroga y otros tantos, todos asesinados por los unitarios, pero ni esto ha de
ser bastante para los hombres de las luces y de los principios, miserables el
sacudimiento será espantoso y la sangre Argentina correrá en proporciones.
Hasta cuando vagaremos de revolución en revolución, hasta cuando el crimen será
alagado por la impunidad, cuando será el día que las leyes serán respetadas,
¿Qué aun no es suficiente las lágrimas que hemos llorado?, los insomnios, las
escenas de terror que estamos viendo, cuando será el día en el que los
juramentos tengan algo de sagrado. La unión mis compatriotas, la santa unión,
la patria no la pide”
Mientras tanto en Europa occidental
se creía que la razón dominaría todo, aparecieron los románticos, fueron los
primeros en decir que progreso y felicidad no era lo mismo, por eso
cuestionaron el orden de la Europa de 1800 combatiendo la opresión política y
enfrentando a la esclavitud, la pena de muerte y hasta la ley. No le fue muy
bien su principal legado fue artístico representante como: Schubert, Chopin,
Lit., Schumann, Mendelssohn, Schiller, Víctor
Hugo, Balzac, Baudelaire, Beethoven; estos románticos fueron los
propulsores de que, en ese mundo tan
hostil, amar hasta morirse parecía la única posibilidad de ser feliz.
Cambios se avecinaban en
América, y por lo que nos concierne en Argentina. Un comienzo suave, pero
marcado por el exilio de la Generación
del 37. Un grupo de jóvenes provenientes de las elites ilustradas de Buenos
Aires y el interior, del mismo origen que el viejo grupo unitario. Se proclamo
como una alternativa entre unitarios y federales que querían un cambio, entre
sus representantes encontramos a Esteban Echeverría, Juan Bautista Alberdi,
Vicente Fidel López. Estos jóvenes fueron influenciados desde dos agrupaciones, la del Salón Literario
(inaugurado en 1937, y cerrado por Rosas), y una sociedad secreta llamada La
joven Argentina, adherían a la democracia de la primera mitad del S. XIX y las
ideas del romanticismo; para los jóvenes del 37 los males del país se reducían
solo a tres: la tierra-la tradición
española-la raza, solo la superación de estos obstáculos darían paso al
progreso el fundamento de nuestra doctrina es el pensamiento de mayo, la
democracia como tradición, como principio y como una institución. Poco a poco,
todos sus miembros tuvieron que exiliarse a Montevideo gracias a la persecución
rosista.
Medidas positivas
logradas por el Caudillo:
La ley de aduana sancionada en 1835, permitió reactivar la agricultura y la
industria imponía altos aranceles a los productos importados inclusive prohibía
la importación de algunos. La única contrariedad era que los únicos
beneficiados por esta recaudación impositiva era buenos aires. Esta medida dura
hasta el bloqueo francés.
Bloqueo francés:
Juan Manuel de Rosas
mantenía más afinidad con los ingleses, que con los franceses; de hecho tenía
bajo custodia a ciudadanos franceses acusados de espionaje, desencadenando un
conflicto diplomático, por lo tanto la flota francesa que estaba en el Río de
la Plata, decide bloquear el puerto de Buenos Aires entre 1838 y 1840. La
generación del 37 esos exiliados políticos en Montevideo aprovechó esa
situación desatando diferentes guerras civiles. Estos jóvenes, junto con
unitarios también exiliados, planearon una invasión extranjera a su propio país
para derrocar al gobierno de Rosas.
Lamentablemente el ejército
del general Lavalle, el cual fue apoyado por este movimiento “revolucionario”
los llamados iluminados, no pudo enfrentarse con los aliados del gobernador de
buenos Aires, por lo tanto hizo algo peor, en su retirada, al regresar a Santa
Fe sembró el pánico en numerosas poblaciones que se encontraban en el camino,
saqueándolas, violando y en algunos casos exterminándolas. Esta conducta no le
cayó en gracia a mucha gente, pero menos que a nadie a los jóvenes de la
generación del 37 repudiando dicha conducta.
Si hay algo que no se le
puede negar a Don Juan Manuel, es que defendió la identidad territorial de lo
que hoy es Argentina, enfrentando conflictos armados con, Brasil, Bolivia,
Uruguay, Inglaterra y Francia. Acto que es muy valorado por el General Don José de San Martín.
El territorio argentino es
muy vasto, por eso el dicho que dice “la tierra sostiene las vacas, las vacas
sostienen los negocios”, algo que Rosas no estaba dispuesto a perder eran los
negocios y privilegios; por esto delimito la navegación de los ríos Paraná y
Uruguay para eliminar la competencia del litoral, y como Uruguay le era Hostil,
sitio la capital y el puerto de Montevideo en 1843 para que todo el comercio
pasara por Buenos Aires. El 20 de noviembre de 1845, el puerto de Bs. As fue
bloqueado nuevamente, esta vez por las dos flotas más poderosas del mundo,
Inglaterra y Francia, éstas principalmente buscando nuevos mercados por los
problemas económicos que estaban enfrentando sus países, creyendo que el mejor
lugar seria el litoral argentino y el
Uruguay. La defensa argentina era muy precaria y a los extranjeros les
fue muy fácil reducirla, solo les tomo unas horas, adentrándose hacia el norte
por el Paraná. De cualquier manera el boicot de la población local, era total,
por lo tanto a los extranjeros no les sirvió de nada desembarcar, la marina
mercante no pudo negociar libremente en estas tierras.
Los ingleses levantaron el bloqueo en
1847 y los Franceses un año más tarde, así Rosas salió vencedor pero mucho no
le duro el entusiasmo. Hacia 1850 la gobernación estaba a punto de llegar a su
fin.
|
Mientras tanto llegaban noticias muy tristes desde
Europa, había muerto el General José de San Martin un 17 de Agosto de 1850
en Boulogne Sur Mer, Francia.
|
Rosas año tras año presentaba la
renuncia ante la confederación, estos nunca se la aceptaban hasta que un día
alguien si tuvo la osadía de hacerlo, este personaje fue Justo José de Urquiza.
El documento
redactado en 1851 por el Gobernador de Entre Ríos, es conocido como
Procesamiento de Urquiza; aceptando la renuncia de Rosas y asumiendo la
conducción de las relaciones exteriores. Para Entre Ríos el conflicto era
básicamente económico, este hace mucho tiempo quería comerciar libremente por
el Paraná. Las consecuencias, Urquiza armo un ejército llamado Ejercito Grande
aliado con fuerzas internacionales que querían la caída definitiva del
caudillo:
El
emperador de Brasil Pedro II: le proveyó de, Infantería, Caballería, Artillería
e incluso la escuadra.
Urquiza
alisto a sus tropas el (ejército grande) y marcho hacia Buenos Aires. En la
noche del 2 de Febrero, las tropas de Urquiza y de Rosas se encuentran cerca
del arroyo Morón (Batalla de Caseros), llamada así por el simple hecho de que
Rosas acampo en las inmediaciones de la casa de Diego Caseros, el cual tenía un
famoso Palomar, donde aquí sí, fue la derrota definitiva de Rosas el 3 de
diciembre de 1852.
Derrotado, Rosas se separa del
ejército de campaña y se refugia en El
Hueco de los Sauces al sur de Buenos Aires, donde redacta su renuncia. Luego
se refugia con su hija en la casa de un Británico Ingles, al poco tiempo los
dos disfrazados para eludir los controles embarcaron en un buque de guerra
Ingles (el conflict), instalándose en las afueras de Southampton.
Rosas muere el 14 de marzo de
1877 con 84 años en Southampton, Inglaterra.
“Durante el tiempo que presidí la gobernación de
Buenos Aires, goberné según mi conciencia, soy pues el único responsable de
todos mis actos, si he podido gobernar tantos años aquel país turbulento a cuyo
frente me puse en plena anarquía y al que deje en orden perfecto, fue porque
observe invariablemente esta regla de conducta, proteger a todo transe a mis
amigos, y hundir por cualquier medio a mis enemigos”
Las gentes que formaron el grupo para
derrocar a Rosas eran muy diversos, federales anti rosistas, unitarios, jóvenes
intelectuales, autonomistas, extranjeros, lo único que tenían en común era
derrotar al caudillo; pero en estos
casos derrotado el enemigo, comienzan nuevos
problemas, nuevos conflictos, y así es como comienza otra etapa de
nuestra historia argentina.
CONCLUSIONES
Al comenzar el trabajo fueron miles
las dudas acerca de la persona de Juan Manuel de Rosas, prácticamente el único
saber previo, era la del caudillo que nos defendió de los extranjeros, y ayudo
a la economía local dándonos a conocer al mundo. Por supuesto que, con el
correr de mis años esta teoría había quedado descartada, por lo tanto anexe la
otra cara de la moneda vista por nuevos historiadores e investigadores, sabia
elección por mi parte porque, “si la historia la escriben los que ganan, eso
quiere decir que hay otra historia…”, fundamental para poder argumentar mi
hipótesis.
Que Rosas es esto o
aquello, no importa, lo que sí importa son las consecuencias que genero el General,
primero como General en jefe de la gobernación de Buenos Aires y luego durante
sus mandatos. Fue un personaje por demás pintoresco, amistoso con sus
empleados, carismático con la aristocracia, sobre todo con los hacendados, de
hecho los ingleses lo consideraban limitado políticamente, esto es bien simple
de entender de un hombre criado directamente en el campo, campo que lo
fortaleció por completo, llegando a ser el mayor terrateniente de la época.
Se le pueden dar todos
los adjetivos calificativos que haya, depende de la subjetividad de cada uno. Lo
que no se le puede negar es el sentido de territorialidad que desde chico
sembró en su alma, puede ser que sus sentimientos pasen por lo económico, sí,
pero el de quien no, la economía fue, es, y será la base de todos los
conflictos de cada rincón del planeta y por lograr el poder estamos dispuestos
a todo.
Lo que si se le puede
negar, es de la forma que logro obtener tantos beneficios económicos en tan
corto tiempo, y de cómo oprimir al otro diferente de sus ideales; transformándose de un caudillo, que solo quería
“comerciar libremente”, en un tirano, que logro de la manera más despiadada la suma de
todos los poderes.
Es por esto que todavía
genera grandes diferencias, si estas a favor o en contra de Rosas, (rosistas y
antirosistas), de cómo San Martin lo apoyo y Domingo Faustino Sarmiento lo
odiaba; que contradicciones habrían en esos tiempos, y que consecuencias dejó,
como para que hoy día los historiadores, periodistas, y el mismo pueblo se
hayan pasado la vida investigando a este personaje tan característico de la histórico
de nuestro país. Creo que una de las grandes virtudes de Rosas es justamente
ésta, no pasar desapercibido por la vida, y lo logro, generando gran controversia,
pero a su vez gran patriotismo, el cual se le reclamaba y las dirigencias
anteriores, y que tanto necesitaba el pueblo para esos tiempos. De hecho fue
fundamental, sentando las bases para nuestra futura y total independencia.
Biografías
Juan Manuel de Rosas: (Buenos Aires,
1793-Swathling, Hampshire, 1877) Militar y político argentino. Se incorporó muy
joven al ejército que hizo frente a la segunda invasión británica de Argentina,
pero no intervino en las luchas por la independencia. Retirado al campo, se
convirtió en un gran propietario ganadero de la Pampa, organizando en su
estancia un ejército personal para combatir a los indios.
Juan Galo de Lavalle: (Buenos Aires, 1797-Jujuy, 1841) Militar y político
argentino. Héroe de la guerra de independencia, combatió en el ejército de los
Andes (1817-1822) y en la guerra contra Brasil (1825-1828). En 1828 dirigió el
alzamiento unitario que derribó a Dorrego, a quien hizo ejecutar.
Posteriormente fue vencido por Estanislao López (1829). En 1841 se sublevó
contra Rosas, muriendo en combate.
Manuel Dorrego: Político y militar argentino (Buenos Aires, 1787 -
Navarro, 1828). Cursó estudios en el Real Colegio de San Carlos, continuándolos
en Santiago de Chile, donde participó en el movimiento revolucionario y
emancipador de 1810. Este mismo año llegó a Buenos Aires y fue destinado al
ejército del Alto Perú. Combatió en Suipacha, en Nazareno, en Tucumán y en
Salta (junto a Manuel
Belgrano), demostrando su valentía y carisma al mando de la infantería.
Juan Facundo Quiroga: (La Rioja,
1793 - Barranca Yaco, 1835) Militar y político argentino. Reveló desde niño una
audacia y temeridad notables. En 1806 sus padres lo enviaron a Chile con un
cargamento de granos y el joven Facundo se jugó el producto de la venta y lo
perdió. Trabajó como peón en una estancia en Plumerillo y los acontecimientos
de Mayo de 1810 lo sorprendieron en Buenos Aires.
Allí fue enrolado en el regimiento de
Arribeños. Tenía condiciones para el mando pero no para someterse a la rígida
disciplina militar, por lo que desertó. Hacia 1816-1818 se desempeñó como
capitán de milicias adiestrando reclutas, capturando desertores, organizando
milicianos para los ejércitos de la patria y participando en algunas acciones
contra los españoles.
Bibliográfica
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Halperin Donghi,
Tulio. Historia Argentina II: De la Revolución de la Independencia a la
Confederación Rosista. Buenos Aires-Barcelona-México: Paidos, 2° edición 1998.
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Rock, David.
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Editorial
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Lobato, Mirta;
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El Historiador,
Felipe Pigna
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Biografía y Vidas,s.c.p
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