domingo, 13 de octubre de 2013

Juan Manuel de Rosas







Un poco de Historia

Juan Manuel de Rosas
                            





Estudiante: Arroyo Vargas, Silvana Karen
Asignatura: Integración areal
Profesor/a: Báez Silvia
Curso: 2° año de Historia

Dirección  General  de Cultura y Educación  de la Provincia de Buenos Aires
Dirección de Educación Superior
Instituto Superior de Formación Docente  N º 39








 


La confederación Argentina predominio rosista

(1829-1852)





Indice
Portada………………………………………………….I
Presentación…………………………………………….II
Tema……………………………………………………III
Índice…………………………………………………...IV
Hipótesis de trabajo…………………………………….V
Capítulo I. La Republica Argentina…………………….VI
Capítulo II. Don Juan Manuel de Rosas………………..IX
 II.I. Comunicado de Juan Lavalle sobre el fusilamiento de Manuel Dorrego
 II.II. Carta de José de San Martín a Rosas                                                          

Capítulo III. 
La confederación……………………….....................…..XIII
Conclusión……………………………………………….XIX
Anexo I, Mapas: Confederación y Liga federal…………...XX                                                                                                                                                 
Anexo II, Portada del diario del bicentenario……………..XXI
Anexo III, ………………………………………………..XXIII
Bibliografía……………………………………………….XIV









Hipótesis del trabajo

        Finalizado gran parte de los procesos de independencia respecto de la colonia española hacia 1820, Latinoamérica se tendrá que enfrentar a un desafío inédito: La construcción y organización de los estados nacientes. Es pues, en el marco de este proceso que la región presentará aspectos diferentes a los vistos en el periodo colonial, aspectos que van de la mano por ejemplo, con la inserción en la economía mundial de estos países y la forma de organización del estado, situación que llevará a un desorden general de la región, una inestabilidad que solo se superara hacia mediados del S.XIX. El primer obstáculo a sortear, lo debemos situar en la “era de los caudillos”, era, en la cual les presentare a su principal protagonista, don Juan Manuel de Rosas.
          Durante el Gobierno de Rosas, tirano que gobernó Argentina, en las Provincias Unidas del Río de la Plata, se evitó la sanción de una constitución, para mantener la hegemonía porteña, y realizó una persecución sobre todos aquellos que estuvieron en oposición a sus políticas.
Dictadura de Juan Manuel de Rosas:
El periodo de 1829-1852 es el periodo de la historia de la república Argentina donde se destaca la figura del restaurador, en sus dos periodos fue dirigente de este país, (1829-1832) y (1835-1852). El primer Gobierno de Rosas fue el emergente de una severa crisis de legitimidad que había afectado a las instituciones políticas de la Provincia de Buenos Aires, una de las características más importantes que surgen del análisis de su gestión es la de un régimen constituido gradualmente, que si bien hacia proyectos a largo plazo, estaba más comprometido con la coyuntura inmediata. Hacia 1829, momento en que asume en su primer gobierno, la situación reinante era de gran incertidumbre  tanto política como social. Rosas tendía a identificar dos únicos partidos: los "federales", sus partidarios, y los "salvajes unitarios'; sus enemigos. Muchos historiadores creyeron ver en esta dicotomía la explicación de todo el período posterior a la Revolución.
        Con todo lo expresado anteriormente, veré como fundamentare  esta hipótesis  junto con el trabajo de investigación que a continuación socializaré.

Capitulo n° I

La República Argentina
           Actualmente, es un Estado soberano, organizado como república representativa y federal, situado en el extremo sureste y sur de América del Sur. Su territorio está dividido en 23 provincias y una ciudad autónoma, Buenos Aires, capital de la nación y sede del gobierno federal;  su extensión, 2 780 400 km², es el país hispanohablante más extenso del planeta, el segundo Estado más grande de América Latina, cuarto en el continente americano y octavo en el mundo, considerando solamente la superficie continental sujeta a su soberanía efectiva.
Argentina, en años de la confederación.
          Con la firma del Pacto Federal (ver mapa anexo N°I), entre las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Corrientes el 4 de enero de 1831 —al que adhirieron en los dos años siguientes las otras 9 provincias entonces existentes— es considerado como el punto de arranque del período de transición, reconocían la reciproca independencia, libertad, representación y derechos de las provincias; establecían la forma de cómo se cuidaría y los mandos militares, así como la extradición de criminales y los derechos de importación y exportación. Acordaron también la necesidad de la incorporación de otras provincias a la alianza, con la condición de que aceptaran el sistema federal.
          Comenzaba a consolidarse una forma de federalismo que reconocía tres (3) polos de poder: Juan Manuel de Rosas en Buenos Aires, Estanislao López en el Litoral y Facundo Quiroga en el Interior. Este desenlace afianzó aun más a las soberanías provinciales como ámbito de institucionalización del poder, sin que esto implicara en modo alguno su aislamiento, pues la Confederación fue progresivamente hegemonizada por Buenos Aires y por la facción federal rosista.
Las13 provincias de la época  estaban conformadas por:
·         Jujuy                                                                                
·         Salta
·         Tucumana
·         Catamarca
·         La Rioja
·         San Juan
·         San Luis
·         Mendoza
·         Santiago del Estero
·         Córdoba
Y las ya antes nombradas: Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes y Buenos Aires (ver mapa anexo N°I)
Como consecuencia el recrudecimiento de las luchas políticas y militares entre las facciones conocidas desde entonces como unitarios y federales de las que salieron triunfantes estos últimos a comienzos de la década de 1830, se afianzó aun más a las soberanías provinciales como ámbito de institucionalización del poder, sin que esto implicara en modo alguno su aislamiento. Por un lado, porque las elites locales siguieron manteniendo fuertes vínculos entre sí. Por el otro, porque la mayor parte de las provincias tenían serias dificultades políticas y económicas para poder sostener una autonomía plena. Esta tensión entre el mantenimiento del status soberano y la necesidad de crear una instancia mayor que las contuviera se expresó en la organización de una Confederación. Este nuevo orden tuvo como base el Pacto Federal firmado por los gobiernos litorales, al que durante los años siguientes se fueron adhiriendo las otras provincias, ya sea por convicción, interés o imposición, pues la Confederación fue progresivamente hegemonizada por Buenos Aires y por la facción federal rosista.
          En el campo, surge el nuevo poder que gobernara argentina por los próximos 30 años,  es más, se podría decir que hasta la actualidad. A comienzos de la década del 20 va a surgir una nueva institución social y económica, “La Estancia Bonaerense” donde convivía un patrón generalmente culto, hábil para los negocios, con gauchos y letrados que veían al mundo exterior a través de las opiniones y visiones políticas de su patrón. En aquella Argentina, que era en ese momento, el apéndice económico de Gran Bretaña, productora de materia prima, los estancieros se iban convirtiendo en un poder cada vez más y más fuertes, y el estado cada vez, más y más débil; convirtiéndose las estancieras, en el estado.
          El partido federal porteño se dividió en apostólicos, fieles a Rosas y cismáticos, continuadores de Dorrego. En octubre del 33 se inicia la revolución de los restauradores (apostólicos). Balcarce federal, fue “renunciado” por la legislatura, lo reemplazó Viamonte; este no soporto la presión de los grupos manejados por Encarnación Ezcurra renunciando poco después. Durante esta época, la estructura social estaba basada en la tierra, la estancia es la que daba status y poder, y los terratenientes en su gran mayoría eran porteños. El gobernador de Buenos Aires mantuvo un altísimo nivel de popularidad, y un fuerte control social, con la Sociedad Restauradora fundada por Encarnación Ezcurra, esposa de Don Juan Manuel. Se encomendó que a todos los que se conozca como el enemigo del restaurador, se lo mate a palos y a apuñaladas. Los miembros de la sociedad popular restaurada, no socializaban en la clandestinidad, de hecho, era tan honorable pertenecer a ella, que en el diario oficialista “La Gaceta Mercantil” se publicaba periódicamente la nómina de apellidos Vip, de estos miembros:
·         Álzaga Unzué
·         Pereyra Iraola
·         Casares
·         Saenz Valiente, entre otros.
La misma despreciaba a los “Salvajes Unitarios”, incluso pidiendo la muerte de los mismos.
         





Capitulo II

Don Juan Manuel de Rosas
           La figura de Juan Manuel de Rosas domino la política argentina por más de 20 años, fue llamado el “Calígula del Rio del Plata”,  su nombre está asociado al partido federal y ninguno de los otros dirigentes igualo su prestigio.  
            Rosas llego al gobierno de manera inesperada: su intervención a favor del gobierno de Martin Rodríguez lo vio como un defensor de la autoridad y el orden. Don Juan Manuel fue un  personaje muy polémico, las opiniones a lo largo de la historia son diversas, por un lado sus seguidores lo tienen como el apóstol defensor de la soberanía, y sus contrarios como un tirano, salvaje y asesino. Él siempre decía que “antes de la revolución de 1810 la subordinación estaba bien puesta sobraban los recursos, había unión y después se fue todo al diablo”. Rosas se encuentra con la política en 1820 cuando, con sus colorados del monte imponen el orden en una Buenos Aires en bandos opuestos. En 1827, Rivadavia lo había nombrado comandante general de la campaña y ya era muy popular entre los gauchos, no solo era un gaucho, sino que era el estanciero más importante de la provincia de Buenos Aires.
          La protección de la línea de frontera así como la administración de sus estancias lo mostraban como un hombre hábil y capaz. Lo esencial de estos cambios es la politización de los rurales; donde antes solo se veían reducidas masas votantes pasivamente dispuestas a apoyar las listas de representantes concordadas entre los hacendados y lo Señores del Partido del Orden, la dimensión política de la campaña está definida ahora por la movilización popular de 1829, la única que hasta entonces ha conmovido al Buenos Aires rural y ha dado el golpe de gracia a la revolución militar de 1828. La ejecución de Dorrego (Navarro, Buenos Aires, 13 de diciembre de 1828), ha movilizado y a la vez dejado sin jefe a la clientela política del viejo partido popular urbano. El triunfo federal ha sido resultado de esa ola de fondos, que ha politizado y radicalizado a la provincia en su conjunto, ha unificado políticamente ciudad y campaña y ha dado a esos dos sectores militantes un jefe único, surgido de la campaña, que es el nuevo gobernador. A poco de asumir Rosas la gobernación el 14 de diciembre de 1829 fueron exhumados los restos de Dorrego, el cadáver estaba decapitado y golpeado, estas acciones fueron sin un juicio previo en manos de Salvador Del Carril.
Comunicado de Juan Lavalle sobre el
fusilamiento de Manuel Dorrego
Señor Ministro:
Participo al gobierno delegado que el coronel don Manuel Dorrego acaba de
ser fusilado por mi orden al frente de los regimientos que componen esta
división.
La historia, señor ministro, juzgará imparcialmente si el coronel Dorrego ha
debido o no morir; y si al sacrificarlo a la tranquilidad de un pueblo enlutado
por él, puedo haber estado poseído de otro sentimiento que el del bien
público.
Quisiera persuadirse el pueblo de Buenos Aires, que la muerte del coronel
Dorrego es el sacrificio mayor que pueda hacer en su obsequio.
Saludo al señor ministro con toda atención.                                              Juan Lavalle (Felipe Pigna, 2004, Los mitos de la historia argentina II)



El camino de Rosas al poder 1829-1832.
          Fue elegido por la junta de representantes que, por casi una mayoría, le otorgó facultades extraordinarias. Su gobierno se caracterizó por el orden administrativo, el severo control de los gastos, la exaltación del partido gobernante y la liquidación de la oposición. Rosas entra implacable en la política local, el golpe de Lavalle inauguro una nueva etapa de barbarie, su corta dictadura militar tuvo casos de todos los abusos y delitos oficiales,(fue gobernador interino por seis días, el tiempo que le tomó organizar una elección de dudosa legitimidad, en que fue electo como nueva autoridad Juan de Dios Correas, su suegro) que luego el régimen de Rosas iba a retomarlos y llevarlos a cabo sistemáticamente; violaciones, destierros, fusilamientos y repartición de los dineros públicos entre los amigos de la causa.
          En 1835 Rosas fue nuevamente elegido gobernador de la provincia de Buenos Aires, esta vez con la suma del poder público y el manejo de las relaciones exteriores de todas las provincias. El segundo gobierno del jefe del federalismo porteño estuvo cruzado por viejos y nuevos conflictos. La oposición fue combatida mediante el uso del terror que se apoyaba en una concepción política por la cual los opositores debían ser eliminados. El uso del terror se extendió a las propias bases federales cuya disciplina era considerado necesaria para asegurar el orden y la prosperidad.
          Durante su extenso predominio en la política porteña y nacional se enfrentó con numerosos alzamientos internos que se entrecruzaban, a la vez, con conflictos de dimensión regional como con la Banda Oriental, o de carácter internacional como el bloque francés y el anglo-francés.





Carta de José de San Martín a Juan Manuel de Rosas, felicitándolo por la batalla de la Vuelta de Obligado
Boulogne-sur- Mer, 2 de noviembre de 1848.
Excmo. Sr. Capitán general D, Juan Manuel de Rosas.
Mi respetable general y amigo:
“A pesar de la distancia que me separa de nuestra patria, usted me hará la justicia de creer que sus triunfos son un gran consuelo a mi achacosa vejez.
Así es que he tenido una verdadera satisfacción al saber el levantamiento del injusto bloqueo con que nos hostilizaban las dos primeras naciones de Europa; esta satisfacción es tanto más completa cuanto el honor del país, no ha tenido nada que sufrir, y por el contrario presenta a todos los nuevos Estados Americanos, un modelo que seguir y más cuando éste está apoyado en la justicia. No vaya usted a creer por lo que dejo expuesto, el que jamás he dudado que nuestra patria tuviese que avergonzarse de ninguna concesión humillante presidiendo usted a sus destinos; por el contrario, más bien he creído no tirase usted demasiado la cuerda de las negociaciones seguidas cuando se trataba del honor nacional. Esta opinión demostrará a usted, mi apreciable general, que al escribirle, lo hago con la franqueza de mi carácter y la que merece el que yo he formado del de usted. Por tales acontecimientos reciba usted y nuestra patria mis más sinceras enhorabuenas…”, “…Esta es la última carta que será escrita de mi mano; atacado después de tres años de cataratas, en el día apenas puedo ver lo que escribo, y lo hago con indecible trabajo; me resta la esperanza de recuperar mi vista en el próximo verano en que pienso hacerme hacer la operación á los ojos. Si los resultados no corresponden a mis esperanzas, aun me resta el cuerpo de reserva, la resignación y los cuidados y esmeros de mi familia.
          Que goce usted la mejor salud, que el acierto presida en todo lo que emprenda, son los votos de este su apasionado amigo y compatriota.
José de San Martín. (Jordán B. Genta, 1950, Correspondencia entre San Martín y Rosas: 1838-1850)                               


                           Capitulo III

La Confederación 1829-1852
          Siguiendo con la investigación, retrocedemos a partir de la trágica muerte de Manuel Dorrego antes narrada.
        Lavalle, el general unitario más importante del país, es escoltado  hasta Buenos Aires para reunirse con Rosas, y así firmar un acuerdo “El Pacto De Cañuelas” 1829, acuerdo armisticio entre la ciudad y la campaña, entre ambos eligen un gobernador el cual será Viamonte, este estuvo en su cargo solo 7 días, el séptimo día la legislatura nombra al gobernador definitivo de Buenos Aires a Don Juan Manuel de Rosas, además de gobernar será el restaurador de las leyes. Organizo las finanzas, bajo los gastos, subió los impuestos, (economía Liberal). Otros temas de los que se ocupo son de restablecer las relaciones con el Vaticano, que estaban rota desde 1810, y así de apoco se fue transformando en el hombre más poderoso de la confederación, sobre todo después de la captura de “El manco Paz”.
          Rosas gobernará hasta 1832, lo reeligen pero rechaza la gobernación, porque él quería la suma del poder público (los superpoderes), Igual deja a Balcarce, amigo suyo, como gobernador. Juan Manuel nunca dejo de desligarse del poder político y militar, por eso en los años que siguieron, 1833-1834, Rosas  emprendió La Campaña al Desierto, financiada por los estancieros bonaerenses, estos estaban preocupados por la amenaza indígena frente a sus propiedades. Don Juan Manuel convino la conciliación con la represión, pactó con los Pampas, se enfrento con los Ranqueles y la confederación liderada y comandada por Juan Calfucurá.
Según el informe que Rosas presento al gobernador de Bs. As., el saldo de la operación militar fue de:
·         3200 indios muertos
·         1200 indios prisioneros
·         1000 cautivos blancos rescatados
·         13.920 Km2 anexados
 Al regreso de la Campaña, le ofrecieron cuatro veces la gobernación, la cual rechazó, asumiendo así el mando de la gobernación su amigo, Manuel Maza.
          Facundo Quiroga: asesinado en Barranca Yaco, Córdoba el año 1835 fue  gobernador de la Rioja, Caudillo y Federal:
Quiroga sobresale en la historia por su  fuerte convicción de que el porvenir de las provincias, depende ante todo de su fuerte unión.
Siempre trato de convencer al general de organizar constitucionalmente al país, pero Juan Manuel se oponía claramente. Los hermanos Reinafé, hombres fuertes de López, interceptaron a Quiroga en Córdoba, y lo asesinaron, esto llevo a muchas conjeturas del verdadero autor intelectual de la masacre, y es algo que nunca vamos a saber ya que este grupo de hombres rudos nunca delataron a quien los había contratado para tal hecho. De todas maneras todas las flechas apuntaban a Estanislao López o al mismísimo Juan Manuel de Rosas.
          La muerte del caudillo, determino la renuncia del gobernador Maza; y como consecuencia de estos hechos, Don Juan Manuel de Rosas el 7 de marzo de 1835 asume su segundo gobierno en Bs. As., pero en esta ocasión depositando en él  la suma de todos los poderes públicos, es decir el ejercicio de los tres poderes del Estado, algo que hace mucho quería, y lo había obtenido.
Lo más increíble es el discurso de su asunción:
“Dorrego, Quiroga y otros tantos, todos asesinados por los unitarios, pero ni esto ha de ser bastante para los hombres de las luces y de los principios, miserables el sacudimiento será espantoso y la sangre Argentina correrá en proporciones. Hasta cuando vagaremos de revolución en revolución, hasta cuando el crimen será alagado por la impunidad, cuando será el día que las leyes serán respetadas, ¿Qué aun no es suficiente las lágrimas que hemos llorado?, los insomnios, las escenas de terror que estamos viendo, cuando será el día en el que los juramentos tengan algo de sagrado. La unión mis compatriotas, la santa unión, la patria no la pide”


          Mientras tanto en Europa occidental se creía que la razón dominaría todo, aparecieron los románticos, fueron los primeros en decir que progreso y felicidad no era lo mismo, por eso cuestionaron el orden de la Europa de 1800 combatiendo la opresión política y enfrentando a la esclavitud, la pena de muerte y hasta la ley. No le fue muy bien su principal legado fue artístico representante como: Schubert, Chopin, Lit., Schumann, Mendelssohn, Schiller, Víctor  Hugo, Balzac, Baudelaire, Beethoven; estos románticos fueron los propulsores de que,  en ese mundo tan hostil, amar hasta morirse parecía la única posibilidad de ser feliz.
          Cambios se avecinaban en América, y por lo que nos concierne en Argentina. Un comienzo suave, pero marcado por el exilio de la Generación del 37. Un grupo de jóvenes provenientes de las elites ilustradas de Buenos Aires y el interior, del mismo origen que el viejo grupo unitario. Se proclamo como una alternativa entre unitarios y federales que querían un cambio, entre sus representantes encontramos a Esteban Echeverría, Juan Bautista Alberdi, Vicente Fidel López. Estos jóvenes fueron influenciados desde  dos agrupaciones, la del Salón Literario (inaugurado en 1937, y cerrado por Rosas), y una sociedad secreta llamada La joven Argentina, adherían a la democracia de la primera mitad del S. XIX y las ideas del romanticismo; para los jóvenes del 37 los males del país se reducían solo a tres: la tierra-la tradición española-la raza, solo la superación de estos obstáculos darían paso al progreso el fundamento de nuestra doctrina es el pensamiento de mayo, la democracia como tradición, como principio y como una institución. Poco a poco, todos sus miembros tuvieron que exiliarse a Montevideo gracias a la persecución rosista.
Medidas positivas logradas por el Caudillo:
La ley de aduana sancionada en 1835, permitió reactivar la agricultura y la industria imponía altos aranceles a los productos importados inclusive prohibía la importación de algunos. La única contrariedad era que los únicos beneficiados por esta recaudación impositiva era buenos aires. Esta medida dura hasta el bloqueo francés.

Bloqueo francés:
          Juan Manuel de Rosas mantenía más afinidad con los ingleses, que con los franceses; de hecho tenía bajo custodia a ciudadanos franceses acusados de espionaje, desencadenando un conflicto diplomático, por lo tanto la flota francesa que estaba en el Río de la Plata, decide bloquear el puerto de Buenos Aires entre 1838 y 1840. La generación del 37 esos exiliados políticos en Montevideo aprovechó esa situación desatando diferentes guerras civiles. Estos jóvenes, junto con unitarios también exiliados, planearon una invasión extranjera a su propio país para derrocar al gobierno de Rosas.
          Lamentablemente el ejército del general Lavalle, el cual fue apoyado por este movimiento “revolucionario” los llamados iluminados, no pudo enfrentarse con los aliados del gobernador de buenos Aires, por lo tanto hizo algo peor, en su retirada, al regresar a Santa Fe sembró el pánico en numerosas poblaciones que se encontraban en el camino, saqueándolas, violando y en algunos casos exterminándolas. Esta conducta no le cayó en gracia a mucha gente, pero menos que a nadie a los jóvenes de la generación del 37 repudiando dicha conducta.
          Si hay algo que no se le puede negar a Don Juan Manuel, es que defendió la identidad territorial de lo que hoy es Argentina, enfrentando conflictos armados con, Brasil, Bolivia, Uruguay, Inglaterra y Francia. Acto que es muy valorado por el General Don  José de San Martín.
          El territorio argentino es muy vasto, por eso el dicho que dice “la tierra sostiene las vacas, las vacas sostienen los negocios”, algo que Rosas no estaba dispuesto a perder eran los negocios y privilegios; por esto delimito la navegación de los ríos Paraná y Uruguay para eliminar la competencia del litoral, y como Uruguay le era Hostil, sitio la capital y el puerto de Montevideo en 1843 para que todo el comercio pasara por Buenos Aires. El 20 de noviembre de 1845, el puerto de Bs. As fue bloqueado nuevamente, esta vez por las dos flotas más poderosas del mundo, Inglaterra y Francia, éstas principalmente buscando nuevos mercados por los problemas económicos que estaban enfrentando sus países, creyendo que el mejor lugar seria el litoral argentino y el  Uruguay. La defensa argentina era muy precaria y a los extranjeros les fue muy fácil reducirla, solo les tomo unas horas, adentrándose hacia el norte por el Paraná. De cualquier manera el boicot de la población local, era total, por lo tanto a los extranjeros no les sirvió de nada desembarcar, la marina mercante no pudo negociar libremente en estas tierras.
          Los ingleses levantaron el bloqueo en 1847 y los Franceses un año más tarde, así Rosas salió vencedor pero mucho no le duro el entusiasmo. Hacia 1850 la gobernación estaba a punto de llegar a su fin.
Mientras tanto llegaban noticias muy tristes desde Europa, había muerto el General José de San Martin un 17 de Agosto de 1850 en Boulogne Sur Mer, Francia.

          Rosas año tras año presentaba la renuncia ante la confederación, estos nunca se la aceptaban hasta que un día alguien si tuvo la osadía de hacerlo, este personaje fue Justo José de Urquiza.
El documento redactado en 1851 por el Gobernador de Entre Ríos, es conocido como Procesamiento de Urquiza; aceptando la renuncia de Rosas y asumiendo la conducción de las relaciones exteriores. Para Entre Ríos el conflicto era básicamente económico, este hace mucho tiempo quería comerciar libremente por el Paraná. Las consecuencias, Urquiza armo un ejército llamado Ejercito Grande aliado con fuerzas internacionales que querían la caída definitiva del caudillo:
El emperador de Brasil Pedro II: le proveyó de, Infantería, Caballería, Artillería e incluso la escuadra.
Urquiza alisto a sus tropas el (ejército grande) y marcho hacia Buenos Aires. En la noche del 2 de Febrero, las tropas de Urquiza y de Rosas se encuentran cerca del arroyo Morón (Batalla de Caseros), llamada así por el simple hecho de que Rosas acampo en las inmediaciones de la casa de Diego Caseros, el cual tenía un famoso Palomar, donde aquí sí, fue la derrota definitiva de Rosas el 3 de diciembre de 1852.
          Derrotado, Rosas se separa del ejército de campaña y se refugia en El Hueco de los Sauces al sur de Buenos Aires, donde redacta su renuncia. Luego se refugia con su hija en la casa de un Británico Ingles, al poco tiempo los dos disfrazados para eludir los controles embarcaron en un buque de guerra Ingles (el conflict), instalándose en las afueras de Southampton.
Rosas muere el 14 de marzo de 1877 con 84 años en Southampton, Inglaterra.
“Durante el tiempo que presidí la gobernación de Buenos Aires, goberné según mi conciencia, soy pues el único responsable de todos mis actos, si he podido gobernar tantos años aquel país turbulento a cuyo frente me puse en plena anarquía y al que deje en orden perfecto, fue porque observe invariablemente esta regla de conducta, proteger a todo transe a mis amigos, y hundir por cualquier medio a mis enemigos”
          Las gentes que formaron el grupo para derrocar a Rosas eran muy diversos, federales anti rosistas, unitarios, jóvenes intelectuales, autonomistas, extranjeros, lo único que tenían en común era derrotar al caudillo;  pero en estos casos derrotado el enemigo, comienzan nuevos  problemas, nuevos conflictos, y así es como comienza otra etapa de nuestra historia argentina.



CONCLUSIONES

          Al comenzar el trabajo fueron miles las dudas acerca de la persona de Juan Manuel de Rosas, prácticamente el único saber previo, era la del caudillo que nos defendió de los extranjeros, y ayudo a la economía local dándonos a conocer al mundo. Por supuesto que, con el correr de mis años esta teoría había quedado descartada, por lo tanto anexe la otra cara de la moneda vista por nuevos historiadores e investigadores, sabia elección por mi parte porque, “si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia…”, fundamental para poder argumentar mi hipótesis.
          Que Rosas es esto o aquello, no importa, lo que sí importa son las consecuencias que genero el General, primero como General en jefe de la gobernación de Buenos Aires y luego durante sus mandatos. Fue un personaje por demás pintoresco, amistoso con sus empleados, carismático con la aristocracia, sobre todo con los hacendados, de hecho los ingleses lo consideraban limitado políticamente, esto es bien simple de entender de un hombre criado directamente en el campo, campo que lo fortaleció por completo, llegando a ser el mayor terrateniente de la época.
          Se le pueden dar todos los adjetivos calificativos que haya, depende de la subjetividad de cada uno. Lo que no se le puede negar es el sentido de territorialidad que desde chico sembró en su alma, puede ser que sus sentimientos pasen por lo económico, sí, pero el de quien no, la economía fue, es, y será la base de todos los conflictos de cada rincón del planeta y por lograr el poder estamos dispuestos a todo.
          Lo que si se le puede negar, es de la forma que logro obtener tantos beneficios económicos en tan corto tiempo, y de cómo oprimir al otro diferente de sus ideales;  transformándose de un caudillo, que solo quería “comerciar libremente”, en un tirano, que  logro de la manera más despiadada la suma de todos los poderes.
          Es por esto que todavía genera grandes diferencias, si estas a favor o en contra de Rosas, (rosistas y antirosistas), de cómo San Martin lo apoyo y Domingo Faustino Sarmiento lo odiaba; que contradicciones habrían en esos tiempos, y que consecuencias dejó, como para que hoy día los historiadores, periodistas, y el mismo pueblo se hayan pasado la vida investigando a este personaje tan característico de la histórico de nuestro país. Creo que una de las grandes virtudes de Rosas es justamente ésta, no pasar desapercibido por la vida, y lo logro, generando gran controversia, pero a su vez gran patriotismo, el cual se le reclamaba y las dirigencias anteriores, y que tanto necesitaba el pueblo para esos tiempos. De hecho fue fundamental, sentando las bases para nuestra futura y total independencia.


Biografías

Juan Manuel de Rosas: (Buenos Aires, 1793-Swathling, Hampshire, 1877) Militar y político argentino. Se incorporó muy joven al ejército que hizo frente a la segunda invasión británica de Argentina, pero no intervino en las luchas por la independencia. Retirado al campo, se convirtió en un gran propietario ganadero de la Pampa, organizando en su estancia un ejército personal para combatir a los indios.


Juan Galo de Lavalle: (Buenos Aires, 1797-Jujuy, 1841) Militar y político argentino. Héroe de la guerra de independencia, combatió en el ejército de los Andes (1817-1822) y en la guerra contra Brasil (1825-1828). En 1828 dirigió el alzamiento unitario que derribó a Dorrego, a quien hizo ejecutar. Posteriormente fue vencido por Estanislao López (1829). En 1841 se sublevó contra Rosas, muriendo en combate.


Manuel Dorrego: Político y militar argentino (Buenos Aires, 1787 - Navarro, 1828). Cursó estudios en el Real Colegio de San Carlos, continuándolos en Santiago de Chile, donde participó en el movimiento revolucionario y emancipador de 1810. Este mismo año llegó a Buenos Aires y fue destinado al ejército del Alto Perú. Combatió en Suipacha, en Nazareno, en Tucumán y en Salta (junto a Manuel Belgrano), demostrando su valentía y carisma al mando de la infantería.


Juan Facundo Quiroga: (La Rioja, 1793 - Barranca Yaco, 1835) Militar y político argentino. Reveló desde niño una audacia y temeridad notables. En 1806 sus padres lo enviaron a Chile con un cargamento de granos y el joven Facundo se jugó el producto de la venta y lo perdió. Trabajó como peón en una estancia en Plumerillo y los acontecimientos de Mayo de 1810 lo sorprendieron en Buenos Aires.

      Allí fue enrolado en el regimiento de Arribeños. Tenía condiciones para el mando pero no para someterse a la rígida disciplina militar, por lo que desertó. Hacia 1816-1818 se desempeñó como capitán de milicias adiestrando reclutas, capturando desertores, organizando milicianos para los ejércitos de la patria y participando en algunas acciones contra los españoles.






                                                           Bibliográfica

·         Halperin Donghi, Tulio. Historia Argentina II: De la Revolución de la Independencia a la Confederación Rosista. Buenos Aires-Barcelona-México: Paidos, 2° edición  1998.
·         Rock, David. Argentina 1516-1987: Desde la colonización española hasta Alfonsín. Alianza Editorial
·         Lobato, Mirta; Suriano, Juan. Nueva Historia Argentina: Atlas histórico. Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 2° edición 2004
·         El Historiador, Felipe Pigna
               http://www.elhistoriador.com.ar/
·          Biografía y Vidas,s.c.p


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